Historia

Fachada de la Escuela

Escuela Yaque, Inc. Es una institución privada sin fines de lucro, fundada en el año 1962 por un grupo de damas, quienes preocupadas por el alto índice de prostitución en el barrio marginado «La Joya« de la ciudad de Santiago, decidimos constituir un patronato de voluntarias para ofrecer a las trabajadoras sexuales una mejor opción de vida, a través de un programa de capacitación que les permitiera insertarse en el mercado laboral.

En nuestro inicio ofrecíamos clases de alfabetización en el salón de uno de los prostíbulos y a la vez enseñábamos a utilizar alimentos donados por CARITAS, que en ese momento no tenían aceptación de parte de los beneficiarios, también nos donaron unas 4 máquinas de coser para iniciar nuestros cursos de costura, y así pudimos hacer el primer contacto en el barrio.

En el 1978 fue el primer año importante para la consolidación y expansión de nuestra oferta de servicios a la comunidad. En ese año obtuvimos la asignación de un edificio de los que construyó el Gobierno, dentro de un plan de saneamiento del barrio y logramos además la donación de nuevos y modernos equipos para la enseñanza, permitiéndonos elevar la calidad de nuestra oferta educativa y establecer entonces tarifas mínimas a las beneficiarias.

Las pionerasIniciamos nuestros programas con los cursos tradicionales de Economía Doméstica, con resultados pocos satisfactorios, lo que nos motivó a buscar nuevas alternativas, e iniciamos los cursos técnicos-vocacionales en las áreas de costura, cocina, belleza y otras como manualidades, arreglos florales, tarjetearía, tercera dimensión, bordada a máquina, tomando en cuenta las demandas de los participantes y sus características socio económicas.

Hasta ese momento contábamos con profesoras voluntarias y nuestros ingresos económicos provenían del pago de los socios (miembros) de una contribución de $1.00 mensual, las participantes $3.00 mensuales y donaciones anuales que provenían mayormente de empresas y bancos.

El Patronato, conjuntamente con las alumnas y el personal de la institución, realizaba actividades de recaudación, como: venta de artículos confeccionados en la Escuela, mercado de pulgas, rifa de artículos donados por los miembros del Patronato y pinturas de arte de Santiago, cuyos fondos se destinaban para cubrir parcialmente los costos básicos del programa.

Para el mantenimiento del local y los demás equipos, motivamos a las participantes a hacer actividades para reparar y pintar el área, así como adquirir insumos de trabajo para el área que pertenecían.

Nuestra campaña de recaudación de fondos para cubrir los costos del personal era permanente, tratando siempre de mantener el staff conforme a las demandas generadas por la propia dinámica de la institución.

Al aumentar la demanda en nuestra escuela, nos vimos en la necesidad de buscar nuevas alternativas para la generación de ingresos, tales como: visitas de motivación a diferentes instituciones privadas, en las que entregábamos una carta explicando quienes éramos, que hacíamos y cual era nuestra necesidad como justificación de nuestra solicitud, acuerdos de participación y apoyo en el área de la salud, Trabajo Social y Educación con instituciones como el INFOTEP y la Universidad Católica Madre y Maestra.

Como fuente de ingresos adicionales, implementamos en la escuela un pequeño taller de confección de uniformes escolares, el cual produjo resultados positivos en varios aspectos, ya que es aquí donde surge el Proyecto Capacitación y Producción para mujeres de escasos recursos que presentamos a USAID, el cual se ha iniciado recientemente.

EstudiantesCon el inicio de este proyecto, con el que pretendemos dotar a la Escuela de un mecanismo seguro de generación de recursos propios para sostenibilidad y expansión de nuestro programa, los requerimientos de fondos no restringidos dentro de la institución creciendo considerablemente, debido a la demanda de contrapartida requerida por la USAID.

A la luz de esta realidad, aprovechamos la ocasión de la firma del acuerdo con USAID y la visita de la Embajadora de los Estados Unidos a Santiago para organizar un almuerzo con los empresarios de esta ciudad en el cual les motivamos a contribuír con la contrapartida que la Escuela se había comprometido, como parte de los acuerdos.

La respuesta fue positiva en lo económico, lográndose además el reconocimiento a la labor de la Escuela entre los sectores empresariales e industriales de la región, quienes dejaron abiertas las puertas para una colaboración continua en recursos e insumos.

En diciembre de 2007, la escuela fue devastada por las inundaciones provocadas por la Tormenta Olga, sufriendo serios daños en su estructura y la pérdida de su mobiliario y equipamiento.

Posteriormente fue totalmente remodelada y re-equipada gracias a los aportes del Despacho de la Primera Dama y del Fondo Patrimonial de las Empresas Reformadas (FONPER).